¿Cómo reconocer los síntomas de alerta?
El síntoma más recurrente es el sangrado rectal acompañado de dolor abdominal y fatiga. Sin embargo, es vital no confundir estas señales con problemas anorrectales comunes como las hemorroides o fisuras anales. En casos crónicos, el paciente puede experimentar estreñimiento crónico debido a la inflamación de las paredes intestinales, o bien, presentar cuadros de incontinencia fecal si existe daño en los esfínteres. La evaluación oportuna permite descartar la presencia de pólipos de colon o tumores colorrectales que podrían mimetizar la sintomatología.

